Imprudencia al volante convierte en un caos la movilidad en Medellín
Carolina Montoya, con Tip de Viviana Arteaga
Para Viviana Arteaga, manejar es una actividad que, en ocasiones, le produce pánico. Relata que cuando conduce su moto, o cuando va como pasajera en carro, ha sufrido “ataques” de conductores de buses, camiones y colectivos que ella califica como actos “de mala fe”.
“Hacen caso omiso a las señales de tránsito y se pasean por las calles de la ciudad generando pánico entre sus ocupantes y entre los demás conductores, especialmente de motos”. La tipeadora ha sufrido sus peores experiencias en el sector de Monterrey, sobre la avenida Las Vegas.
Con rabia e impotencia ve cómo otros motociclistas también se ven afectados. “Lo único que recibimos a cambio es una risa de burla por generarnos miedo, en vez de unas disculpas que nos ayuden a calmar el susto” afirma.
Hacer chillar las llantas, frenar en seco a sus espaldas, aturdirlos con los pitos y lograr desestabilizarlos, para que se quiten de la vía y dejen transitar, son algunas de las maldades", como las llama Viviana, que los choferes les hacen a los motociclistas.
Frente a esta situación, la tipeadora se pregunta dónde están los agentes de tránsito, "que no hacen nada por controlar", y cuáles son las leyes que buscan que el transporte público sea manejado por personas responsables.
La Secretaría de Transportes y Tránsito de Medellín aplica diferentas estrategias para controlar la situación. Rafael Nanclares Ospina, subsecretario de Control, explica que además de los controles permanentes en las vías, con el apoyo de guardas, gestores pedagógicos y Policía de Tránsito, la dependencia realiza diferentes actividades de seguimiento.
Por su parte, Doris Elena Muñoz Zapata, líder del Proyecto de Educación Vial de este despacho, agrega que dictan conferencias sobre disposiciones y normas vigentes en materia de tránsito y transporte. "Les enseñamos técnicas de conducción defensiva y les recordamos la importancia del respeto hacia los demás usuarios de las vías", puntualiza.
Dentro de las capacitaciones que se les dan a los conductores se tiene en cuenta la responsabilidad vial para salvar vidas y disminuir los accidentes. De acuerdo con las autoridades, a los ciudadanos se les inculca una cultura vial que ayude a mejorar el ambiente en las calles de la ciudad, de modo que no se vuelva una pesadilla manejar, como lo es para muchos habitantes de Medellín.
Prevalece más la vida si tienes una moto de $700.000 o un carro de $200.000.000, todos somos seres iguales.
Saludos.
Santiago Román. En 2R.















